#PresupuestosLGÑ 61 enmiendas para cambiar la ciudad

Lo que a primera vista se vende como un logro del Partido Popular pues de cara al año 2017, el anteproyecto de presupuestos aumenta en casi 11 millones de euros respecto al ejercicio anterior, cuando se rasca y se conoce la realidad, vemos que el incremento se basa en los pagos por la anualidad correspondiente al soterramiento y la nueva faraónica estación de autobuses.

Igualmente y como ya ocurriera el año pasado, se vuelve a observar la manera tan irresponsable de inflar el presupuesto a través de la previsión irreal de ingresos por la venta de suelo. En el ejercicio 2016 se presupuestaron 16 millones por este concepto, ingresándose finalmente sólo 668.376,24 euros a fecha de 30 de septiembre. Para el anteproyecto de 2017, en lugar de adecuar los ingresos a la realidad, se ha elevado hasta 16,5 millones. No se puede engañar a la ciudadanía con algo tan serio como los presupuestos, que son la base del funcionamiento correcto de todo Ayuntamiento.

Esto se contrarresta a base de la petición de crédito, hipotecando la ciudad y aumentando la deuda bruta,. Este años se pedirá otro crédito de 15,5 millones de €, el año pasado fueron de 7 millones, lo que conlleva un aumento en el pago de intereses, que ascienden a 760.000 euros, unas cantidades que van a ir subiendo en los próximos años. Todo esto supone que no se cumplen esas inversiones que luego venden a bombo y platillo.

Por su parte, se sigue manteniendo un modelo similar de Ordenanzas Fiscales al del pasado año, lo que no supone apenas ningún cambio ni incluye criterios de progresividad claros en bonificaciones ni el gravamen sobre viviendas vacías. Por todo podemos asegurar que  este anteproyecto de presupuestos no es más que la continuación de las Ordenanzas Fiscales, ante las que nos posicionamos en contra, porque, entre otros aspectos, al no aplicar la progresividad de manera nítida ni redistribuir la riqueza de una manera más justa y proporcional, se deja de incentivar el uso de viviendas vacías, la rehabilitación, el trabajo estable y la eficiencia energética.

Respecto al apartado de gastos, cabe comenzar recordando las partidas dedicadas al soterramiento (9.610.000 euros) y a la estación de autobuses (5.790.396,89 euros), un total de casi 15,5 millones que se repetirá e incrementará en los próximos años constituyendo una hipoteca de cara al futuro para las próximas generaciones, fruto de una voluntad política que sitúa los megaproyectos, la banca y las grandes empresas por encima de las necesidades reales de las personas.

Además estos presupuestos dan la espalda a la democracia, porque no se ponen en marcha mociones que se han ido aprobando en el pleno, entre las que destacan la tomadura de pelo que supone destinar sólo 3.000 euro” a los yacimientos de Valbuena o Monte Cantabria, o no volver a incluir  la subvención para proyectos de ecologistas y de protección ambiental.

Las partidas en servicios sociales han sido congeladas, donde ante la no ejecución de estas en años anteriores, se sigue en el modelo de la caridad en vez de construir un sistema de Justicia Social. En este sentido, subrayar que si concebimos como derecho fundamental el que toda persona tenga sus necesidades básicas cubiertas, si hablamos de justicia social y no de caridad, los Servicios Sociales deben ir dirigidos a las personas de una manera integral.

Otro de los ejemplos de irresponsabilidad que nos encontramos es la venta de energía producida en este Ayuntamiento por una empresa exterior, que nos cuesta más de 46.000 euros. En lugar de contar con una empresa municipal, le pagamos a una empresa externa para que comercialice esos kilovatios, mientras el Ayuntamiento prevé menos ingresos por la venta de esta energía aún habiendo sacado a concurso el arreglo del sistema de placas solares.

Por todo ello volveremos a votar en contra de estos presupuestos, porque mantienen inversiones faraónicas, no defienden los servicios públicos ni el patrimonio de la ciudad, no fomentan el empleo, no luchan contra el cambio climático y no apuestan por la sostenibilidad ni por los barrios.

Pero no nos rendimos, por ello presentamos 61 enmiendas que buscan cubrir las necesidades sociales, impulsar la economía de los cuidados y los servicios sociales, los servicios públicos, apostar decididamente la creación de empleo (especialmente para los colectivos más vulnerables), fomentar la producción y el comercio local y la economía circular.

Además hemos hecho un repaso por las necesidades que los diferentes barrios de la ciudad disponen, por que una ciudad para todos y todas no se construye con macroestaciones, sino barrio a barrio….

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